Tras la confesión, una de las hijas acudió a la PDI para informar de los hechos que datan de 1998, cuando se le perdió el rastro a su madre.

Ante eso, efectivos de la Brigada de Homicidios se trasladaron a un predio cercano al radio urbano de la comuna, encontrando al interior de una caballeriza osamentas y vestimentas que pertenecerían a la mujer desaparecida.

La comisaria Alejandra Ramírez, de la BH de Osorno, informó que el Servicio Médico Legal deberá establecer si las prendas y las osamentas encontradas corresponden a la esposa del hombre.

Los antecedentes recopilados dan cuenta que la denuncia por presunta desgracia se presentó en 1998, momento en que el autor confeso del femicidio se desempeñaba como empleado del recinto.

La investigación está en curso y, según informó Radio Bío Bío, no se ha decretado la detención del sujeto.

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