Esta clásica canción de U2, que para muchos significa un himno de paz antibélico, hace referencia a una violenta masacre ocurrida en 1972 y fue una de las que más me impresionó y me llevó a comprender el enorme trabajo social de estos irlandeses que marcaron un rumbo en la música. Si en aquellos tiempos cuando de verdad se hacía música y en orden social. Realmente social.

 

Contadas son las bandas en la historia de la música que se pronuncian tanto sobre problemas sociales como U2. Incluso, y es válido mencionarlo, es difícil encontrar a otros artistas de esta envergadura que se dediquen al activismo político tanto como el mismo Bono lo ha hecho a lo largo de su carrera.

Para el cantante y compañía, su obra trasciende más allá de una simple expresión artística: es un vehículo de protesta, una manera de asestar un mensaje contra el belicismo y sus partidarios. Precisamente, esta tendencia llena de conciencia social comenzó con War, el tercer álbum del grupo y seguro que uno de lo más aclamados.

Y si tenemos que ser aún más específicos, hay una canción en ese material que engloba la ideología antiviolencia de la agrupación: “Sunday Bloody Sunday”. Dicho tema, de hecho, no nació de la casualidad y tampoco de un destello creativo solamente; la inspiración detrás de su composición se remonta a una lamentable e histórica masacre en Irlanda Del Norte.

Fue en 1982 una joven banda de la República de Irlanda, ya con dos álbumes en su haber, se encuentra en los Windmill Lane Studios de la ciudad de Dublín para grabar su tercera placa discográfica. Estos chicos que comenzaron a dominar las listas en aquella década son U2 y hacia finales de aquel año, estaban por terminar de confeccionar War.

Pero este es un momento crucial en las aspiraciones del grupo. Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. vuelcan sus esfuerzos creativos hacia un nuevo horizonte. El cuarteto terminó por componer un material más directo que espiritual; más crítico que emocional (aun cuando sí hay un grado de sentimentalismo importante en él) que en sus primeras entregas.

Llegó 1983 y en febrero se lanzó el material, aunque el primer adelanto llegó el 1 de enero con “New Year’s Day”. Para ese momento, con un año complicado detrás, el grupo sentía que alguien en la industria de la música debía hablar con fuerza sobre los diversos conflictos bélicos que pasaban en el mundo.

“La guerra parecía ser el motivo de 1982. Dondequiera que miraras, desde las Malvinas hasta el Medio Oriente y Sudáfrica, había guerra. Al llamar al álbum War, le estamos dando a la gente una bofetada y a la misma vez tiempo para alejarse de la imagen acogedora que mucha gente tiene de U2″, decía Bono en una entrevista con Adrian Thrills para la NME.

Con el pasar de la época de aquel material discográfico, el público pudo conocer una de las canciones que a la postre se convertiría en un himno de la banda y de aquellos que aspiraban a ver un mundo mejor en una época de guerra sin cuartel. Con “Sunday Bloody Sunday”, U2 cimbraba el sentimiento del planeta contra de la violencia y el belicismo a través de los propios conflictos armados que han tenido lugar en las Irlandas.

“Esta no es una canción rebelde” se escucha decir a Bono en los momentos previos al inicio de la canción en uno de los videos oficiales que hoy se mantienen en YouTube. Quizá esa frase se refiere al hecho de que el track, como tal, no busca inspirar una rebelión violenta, sino a buscar la paz en tiempos de violencia…. pero eso no le quita el sentido de crítica social, desde luego.

“No se trata tanto de los problemas en el sentido físico, sino de la matanza humana de familias destrozadas” especifica Adam Clayton en la entrevista mencionada anteriormente cuando se le pregunta sobre la temática del sencillo. Pero esa la percepción de él como miembro de una banda y como individuo. Por otro lado, el título apunta a un obscuro capítulo en la historia de Irlanda del Norte.

El Domingo Sangriento en Irlanda del Norte

“Sunday Bloody Sunday” de U2 llegó en 1983, pero el título de la canción hace referencia a un lamentable episodio de violencia en Londonderry, provincia de Úlster, Irlanda del Norte en 1972. A principios de aquel año, el ejército británico se había apoderado de esa ciudad norirlandesa, misma que históricamente se había mantenido a distancia de las órdenes del Imperio de Gran Bretaña.

En ese sentido, el primer ministro británico, Ted Health – como apunta National Geographic –, tenía bien clara su misión: llevar ‘la ley de Su Majestad’ a la población de Derry. Para contextualizar rápido, en aquella época el país se encontraba dividido entre un sector de gente que quería mantener lazos con el Reino Unido (protestantes) y otro que buscaba la independencia (un sector minoritario católico).

Pues bien, el 30 de enero de 1972, los ‘separatistas’/independentistas habían convocado a una protesta a través de la Asociación por los Derechos Civiles de Irlanda del Norte (NICRA), pero la corona británica debía ‘mantener el orden’ a su peculiar manera. Cerca de 15 mil personas se manifestaban cuando un grupo de paracaidistas encargados de dispersar a la gente abrió fuego. La cifra oficial arrojó 14 víctimas en una jornada a la que se le conoce como el Domingo Sangriento (o Bloody Sunday).

Mucho tiempo después de esa masacre, precisamente en 2010, el gobierno del británico a través del Primer Ministro David Cameron reconoció su responsabilidad en un suceso histórico que, por medio de la música de U2, intenta cimentar las aspiraciones pacifistas del mundo.

Video Acá:

 

 

 

 

Freddy Torres Oviedo.

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